San Telmo se ha transformado en el epicentro gastronómico de Buenos Aires. Entre calles adoquinadas y antiguas casonas, conviven bodegones tradicionales, mercados gourmet y bares con identidad porteña. El Mercado de San Telmo es parada obligatoria, con propuestas que van desde empanadas salteñas hasta ceviches peruanos.
Más allá de la comida, el barrio ofrece una experiencia cultural completa: música en vivo, arte callejero y ese aire bohemio que lo hace inolvidable para locales y turistas.

